Convento de la Encarnación
Jueves, 20 de Enero de 2011 12:30

VISTA LATERAL CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN NEVADO
Su verdadero nombre completo, tal como figura en las escrituras originales del siglo XVII, es el de “Convento Carmelita de religiosas descalzas de la vocación de la Encarnación del Hijo de Dios de la Villa de Boadilla.” Así es como su fundadora Dña. María de Vera Gasca y Barco quiso que se llamara cuando lo fundó en 1670. En 1975, las religiosas hicieron las gestiones oportunas para que el Titular fuese la Encarnación y San José, por la valiosa protección que el Santo Patriarca les concedió durante la construcción del edificio en el que en la actualidad vive la comunidad religiosa. Pero a pesar de todo, en Boadilla todos lo conocemos simplemente por “el convento” y “la iglesia del convento”, lógicamente porque no hay más que éste.
El convento y su iglesia se terminaron de construir en 1674, como así lo indica la inscripción dedicada a los fundadores del convento, que recorre todo el friso del entablamento de la iglesia:
El interior del convento mantiene la misma sencillez que en los alzados, la construcción gira en torno a un pequeño claustro.
El convento, desde su fundación siempre estuvo habitado por religiosas carmelitas de clausura. Las primeras vinieron de Alcalá de Henares. En la guerra civil fueron evacuadas a otros conventos, y una vez terminada ésta y restaurado el convento por Regiones Devastadas, volvieron sus silenciosas habitantes. En él estuvieron treinta años más, hasta que a mediados de los setenta y como consecuencia del mal estado del edificio, tuvieron que trasladarse a un edificio moderno que fue construido en las inmediaciones y donde actualmente viven más cómodamente las pocas monjas que quedan.
Los fundadores habían dispuesto en su testamento que fueran enterrados en la Iglesia del Convento. En la cripta permanecieron muchos años, hasta que con la reforma fueron trasladados al pequeño cementerio que hicieron las monjas en el actual convento.
El convento deshabitado y abandonado, sin el cuidado de sus moradoras, se fue deteriorando día a día hasta prácticamente quedar como una ruina.
Los vecinos de Boadilla recuerdan con nostalgia el torno por donde se hablaba con las monjas y recogían los productos que ellas hacían o recogían en su huerta.
En 1998 se acometió una rehabilitación integral del edificio, dentro de un acuerdo con la Comunidad Carmelita y la Diócesis de Getafe que supuso la salvación de este edificio del siglo XVII, tan emblemático para Boadilla del Monte. Un gran reto, pues el conjunto monumental se encontraba en estado ruinoso. Dos años y medio duraron las obras de restauración y adaptación del convento. Se convertía así en un magnífico hotel de lujo, que con todo respeto a su fisonomía y a su pasado comenzaba una nueva andadura de la mano del experto arquitecto José Ramón Duralde, siguiendo la premisa de conservarlo al máximo posible, hasta la última pieza original. Se evitaron transformaciones radicales y la conservación del edificio, no sólo en apariencia sino de manera real, con sus verdaderos elementos constructivos, forjados, escaleras o carpinterías, han sido una constante. Las antiguas celdas de las monjas se convirtieron en confortables habitaciones con baño. Una pequeña capilla que se encontraba en la galería alta del claustro se convirtió en apacible sala de lectura para los clientes. El antiguo Refectorio, guardando su más pura esencia, se convirtió en un íntimo comedor para celebraciones familiares.
FOTOS DEL CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN CEDIDAS POR VECINOS DEL MUNICIPIO:

FRONTAL CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN

CONVENTO DE LA ENCARNACION DESDE EL MONTE DE BOADILLA DEL MONTE

CONVENTO DE LA ENCARNACION Y PALACIO DEL INFANTE DON LUIS DESDE EL MONTE DE BOADILLA

DETALLE CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN

CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN UN DÍA DE NEVADA EN BOADILLA

DETALLE LATERAL DE CAMPANARIO DEL CONVENTO

CONVENTO DESDE EL MONTE DE BOADILLA

CONVENTO VISTA LATERAL







